des
mor
onan
do
m
e
Cuándo anhelamos una cosa que no tenemos, ésta cobra para nosotros un especial e importante interés. Una vez la conseguimos, la disfrutamos y nos acostumbramos a ella.
Entonces el interés que una vez despertó empieza a mermar, y aquello por lo que peleamos pasará a ocupar un lugar olvidado dentro de un cajón cerrado con llave; podemos pasar todos los días delante de un edificio precioso, que debido a la costumbre, tal vez no volvamos a reparar en su presencia...
Esto sonará sin duda exagerado, pero es del todo posible.
El problema no es que eso pase, sino que no prestemos atención a las señales que nos llegan de aquello que quisimos-conseguimos-olvidamos, y lo dañemos de manera irrecuperable.
No al conformismo, pues nos lleva al capitalismo y éste a el inquieto sentimiento de que en realidad no poseemos nada <-- espero sepáis captar la metáfora
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